sábado, 25 de agosto de 2007

Exhuman 820 presuntas víctimas de histórica matanza de obreros en Chile

El próximo 21 de diciembre se cumplirán cien años de la llamada 'Matanza de la Escuela Santa María' en la que, según la historia del sindicalismo chileno, fueron masacrados 3.600 huelguistas, sus mujeres y sus hijos, mientras los registros del Servicio de Salud admitieron sólo 261 víctimas.
Los diarios de esa época, cuando Chile era gobernado por Pedro Montt (1906-1910), fijaron en 130 el número de muertos a manos de las tropas enviadas por el gobierno para reprimir la huelga, que afectaba la producción de salitre, principal riqueza del país.
Con el objeto de reconstruir la historia y determinar con exactitud la cantidad de víctimas, que nunca fueron contadas, un equipo de expertos comenzó hace tres semanas a exhumar restos desde un patio del Servicio Médico Legal de Iquique, a 1.857 kilómetros al norte de Santiago.
Según publica el diario La Tercera, hasta ahora se han exhumado restos de 820 personas, además de ropas, zapatos, documentos y diarios de la época, pero falta por determinar cuántos cadáveres corresponden a los huelguistas masacrados.
Hasta ahora los trabajos han abarcado un 60 por ciento de la fosa común, en la que además hay cadáveres de personas fallecidas en otras épocas y circunstancias, según el arqueólogo Francisco Téllez, responsable de la tarea.
Téllez explicó que los cadáveres de las víctimas de la matanza fueron trasladados al lugar en 1940, a causa de una reducción de restos en un Cementerio de Iquique.
'Aún no encontramos evidencias claras de los individuos que buscamos, que esperamos hallar en el área que aún falta por excavar', señaló el arqueólogo.
Precisó que se han encontrado dos mujeres con balazos en el cráneo y un hombre con una herida causada con un elemento punzante, pero subrayó que lo arduo de la tarea obligará a extenderla por 12 meses más que los dos años previstos originalmente.
Téllez se quejó de la falta de apoyo de las autoridades y organizaciones vinculadas a la vida salitrera y reveló que las fichas de identificación fueron hechas en cartones recogidos en la calle y que faltan guantes, mascarillas, bolsas, papel adhesivo y contenedores para preservar los cuerpos.
'Casi todo lo que necesitamos ha salido de nuestros propios bolsillos', dijo al diario La Estrella de Iquique la estudiante de Arqueología Alejandra Olmedo, que consideró 'lamentable' la indiferencia de la comunidad frente a los trabajos.
La huelga de 1907 fue el primer gran movimiento del entonces naciente sindicalismo chileno y paralizó la mayoría de las 102 'Oficinas' (yacimientos) de Salitre existentes en ese entonces en el desértico norte de Chile, donde los obreros trabajaban en condiciones infrahumanas.
Los trabajadores no recibían dinero como pago, sino unas fichas que sólo podían cambiar por alimentos y otros artículos en la pulpería de su propia oficina, perteneciente también a la empresa salitrera.
Miles de huelguistas marcharon con sus mujeres e hijos por el desierto hacia Iquique, cuyas autoridades les facilitaron la Escuela Santa María como albergue, pero el 7 de diciembre el establecimiento fue rodeado por las tropas, que abrieron fuego contra los obreros.
El episodio, considerado una epopeya del sindicalismo chileno, fue inmortalizado por el fallecido compositor Luis Advis en la 'Cantata de la escuela Santas María', que el grupo Quilapayún ha difundido en todo el mundo.
EFE